Así llegué a veterinario, peluncho, lleno de costras, bichos y muy hambriento.
me veía mal... Mi expediente dice: "canino macho, recogido hambriento y lleno de piojos"... Parecía que no tenía chance, pero cuando el doc abrió una lata de comida y sentí aquél aroma... recuperé las fuerzas y me di una hartada!

Ouu q precioso estaba chiquitiiinnn
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